
¿Qué ha de primar?
La Corte Suprema De Justicia y el gobierno se han encontrado en una fuerte discusión que no ha tenido precedentes en la historia reciente del país. Mientras el gobierno del presidente Uribe Velez intenta asegurar la segunda reelección y la prevalencia de sus políticas, la Corte Suprema De Justicia ha investigado a más de ochenta y seis congresistas debido a las irregularidades que se presentaron en la votación de la primera reelección, y ha investigado escándalos como el de la “yidis política”. Pero ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Motivos económicos? ¿Sociales? ¿Psicológicos? En realidad, nos encontramos frente a un conflicto, producto de las distintas posiciones que tiene tanto un mando como el otro de cómo debe ser el sistema de Derecho presente en este país y de paso gran parte del futuro de este país.
La Corte Suprema de Justicia está conformada por una élite de abogados expertos conocedores del tema jurídico; son así las cosas –y debemos decirlo – que tienen una visión muy estática del Derecho. Claramente, para ellos, en la sociedad debe haber una supremacía del Derecho, y así del Estado de Derecho. Por esto es más que lógico que vean la reelección como una amenaza a esta visión, y ante todo cuando esto viene acompañado de propuestas como la del “Estado de Opinión”. ¿Pero no se puede llegar a pensar que la realidad del país exige una visión un poco menos ortodoxa por llamar de alguna manera la posición de la honorable corte suprema de justicia en el tema de la reelección? No está la corte viviendo en un mundo de fantasía donde la Colombia que existe no tiene problemas tan graves como el de la seguridad? O es que acaso este conflicto armado no es lo suficientemente grave para la honorable corte como para no tomar posiciones tan estrictas del Derecho?
Por su parte el gobierno ha interpretado el referendo de reelección como una oportunidad de motivar la democracia y de flexibilizar el derecho, de hacerlo efectivo. Para esta institución existe necesidades políticas que deben ser remediadas y el derecho no debe ser un obstáculo sino una herramienta, por esto no es difícil encontrar que el presidente considere necesario pensar en el “Estado de Opinión” que para él es el Estado superior al Estado de Derecho. ¿Pero cuál es el costo de mantener la seguridad democrática? ¿Es necesario llevarse la construcción de derecho tal como la constitución para lograr el desarrollo de este país? ¿El gobierno no está viendo en el derecho a una herramienta sino a un obstáculo? ¿Qué tan susceptible les son las masas como para pensar en un Estado de Opinión?
Dentro de este campo jurídico hay un conflicto de enorme proporciones que no solo está discutiendo la forma en la que debe considerarse al sistema de derecho, sino que plantea incluso un cambio de concepción del Estado, e incluso una trasformación completa de la realidad nacional.
El debate apenas comienza……..
Aunque puede que la Corte Suprema de Justicia tenga una visión bastante estática del Derecho, desestabiliza bastante que se tenga que investigar tanto la legitimidad de la reelección de un líder que tiene mayoría en gran parte de las divisiones de poder y que quiere reelegirse una vez más. ¿Es decir, debemos permitir que el "Estado de Opinión" y "la realidad del país" afecte los vicios de forma del campo jurídico? La legitimidad de la reelección claramente se ve cuestionada por estos vicios de forma, pero no debemos menospreciar las investigaciones acerca de corrupción solo porque la rama que las dirige tiene un punto de vista ortodoxo del derecho. Tal vez la solución es más bien conciliar ambos puntos de vista. Por ejemplo, ese de la Corte Constitucional, que siempre ha sido un pionero en la visión progresista del Derecho y que ha permitido los cambios, y el de la Corte Suprema de Justicia, que tiende a ser más ortodoxa.
ResponderEliminarConsideremos: ¿es realmente seguro tener un gobierno que, como ustedes lo dijeron, "no está viendo en el derecho a una herramienta sino a un obstáculo"? Esta vez puede que sea necesario dejar a un lado los puntos de vista del derecho de cada rama, y más bien enfocarse en las afectaciones y vicios de forma que la ilegitimidad de la reelección pueda implicar para el campo jurídico y para el mismo Álvaro Uribe.
- Constanza Sperakis
http://retajuridico.blogspot.com/
Pues bien,el "estado de opinión" no debe ser tal que pueda sobrepasar los límites jurídicos e incluso considerarlos un obstáculo...si bien es cierto que hay una realidad que no va de la mano con el campo jurídico perse, es un hecho que hay que conciliar ambas partes por un respeto no solo a la autonomía de las ramas del estado sino por un respeto a los principios básicos de la constitución. pensar en un "Estado de opinión" que garantice un espacio mayoritario a favor de la reelección es cerrar las puestas a la esfera pública deliberativa y participativa de la que tanto se jactan las democracias.
ResponderEliminarEs claro que la Corte Suprema de Justicia está inmersa en este conflicto. Sin embargo, es su mente "ortodoxa" la que la lleva a entrometerse en él? o son sus deberes judiciales, como lo es por ejemplo juzgar al presidente de la república o a los congresistas por cualquier hecho punible que se les impute? Puede que detrás de esto se escondan intereses ocultos por impedir la nueva relección, pero esto no quiere decir que la actividad actual de la Corte no tenga lugar en nuestro contexto colombiano. Además, debe tenerse en cuenta que es precisamente en un contexto conflictivo y corrupto como el que vive la sociedad y el gobierno nacional, en el que se necesita la vigilancia del máximo tribunal de la Jurisdicción Ordinaria.
ResponderEliminarMaría Paula Ángel
-Retajurídico-
El nuestro es un Estado de Derecho, lo que indica la aplicacion de el principio de legalidad. Segun este principio, todos los actores dentro del Estado deben supeditarse al Derecho. Asi pues, no creo acertado considerar al derecho como un obstaculo para esta iniciativa del gobierno; la rama legislativa esta en pleno cumplimiento de su labor, asignada a ella especificamente como consecuencia de la tridivision del poder caracteristica de nuestra nacion. Una tridivision que permite el control entre las distintas ramas del poder, evitandose el abuso de este mediante el mecanismo de "frenos y contra pesos".
ResponderEliminarPor otro lado, la tesis del presidente Uribe, que considera al Estado de Opinion como fase superior del Estado de Derecho, ubica a la opinion de las mayorias en un un lugar superior al de la Contistucion, pero ojo! ¿Donde queda el respeto a las minorias? ¿Puede ser el Estado de opinion, argumento del presidente para reforzar su iniciativa, el empaque que envuelva una dictadura de las mayorias?
Sin importar cuan conveniente u oportuna para la situacion del pais sea esta iniciativa de actores del campo politico, debe someterse al proceso y control pertinente por parte actores del campo juridico...
Que no se confundan los poderes, que se respete la accion especifica de cada campo social, y que entonces sigamos siendo un Estado de Derecho...
citando la ultima entrada, que afirma en su frase final que no se "confundan los poderes" concuerdo en cuanto a que la CSJ debe limitarse a ser un ente que juzga. pero la amedrentacion de la que estan siendo victimas los congresistas por ambos lados (siendo imparcial), con suspuesta compra de votos y por otro lado con la mas que posible afrontacion de procesos ante la corte, hace de la CSJ un organismo casi que manipulado sin animo de ofender suceptibilidades y dignidades por congresistas de la oposicion y por la oposicion en general, como fue el caso de la representante Gema Lopez quien asistio al congreso con un cartel que insinuaba la presencia de mas "Yidis" y "Teodolindos" en el recinto. por esto y aunque las circusntancias hayan hecho apto el ambiente para que la corte se politizara, y citando de nuevo la pasada intervencion, "que no se confundan los poderes".
ResponderEliminarJuan David Ovalle (Del Derecho al Hecho)
Difiero de ud(s) en la lectura que se hace acerca de la interpretación que hace el gobierno de la reelección: “una oportunidad de motivar la democracia y de flexibilizar el derecho, de hacerlo efectivo” porque: 1) la democracia no es gobierno de uno, la democracia no se ve motivada cuando un gobernante quiere perpetuarse en el poder el triple de lo que estaba permitido, y 2) más que flexibilizar el derecho y acomodarlo a las nuevas necesidades de la sociedad, lo que es normal, se esta creando una total inseguridad jurídica, en la cual, el ciudadano ni siquiera puede confiar en la norma fundamental (la constitución) porque cada cuatro años se remienda… perdón! Se enmienda.
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